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Soy Mexicana, amo la literatura en general...hablar de letras es hablar de la vida, de la pasion que siento al escribir, desde muy niña. les invito a adentrarse en este espacio poetico donde se encontraran con sus sueños olvidados y volveran a renacer en el maravilloso mundo de las letras, todos los nombres y personajes que aparecen en la escena de cualquier poema o novela son totalmente ficticios, todos fabricados en la imaginacion de esta servidora, cualquier parecido con la realidad es solo coincidencia.

16/02/2012

La Promesa ( Novela sin capitulos)




La promesa.               

   Por la quinta avenida caminaba Sandy,  una bella chica de nueva york, vendedora  de bienes raíces y  madre de Jack; un hermoso niño de siete años.  Ahora, aunque era independiente no se había  hecho a la idea de estar sola, tenía algunos pretendientes jóvenes, que si bien le encantaban, al final como la gran mayoría solo buscaban momentos de diversión.
   Un día, luego de comentárselo a su entrañable amiga Layla, esta le sugiere que ponga un anuncio en los clasificados del diario, ...así tendrás muchos prospectos que tú puedas escoger, -dijo Layla- Sandy se negaba  a la idea, no creo que se pueda encontrar al amor de tu vida de esa manera; ... déjamelo a mí, -dijo Layla-yo pondré el anuncio, total, no tienes nada que perder,  tú quieres a un hombre serio no? Son  los hombres serios quienes leen el periódico cada mañana, … y en mucho Layla tenía razón.
   Al dia siguiente,  En las afueras  de Nueva York, Max Svenson, director de la prestigiosa firma de abogados Svenson & company, se tomaba una taza de café mientras hojeaba el diario de esa mañana, en su residencia situada en Village Spring Golden,  era un hombre de  39 años, de varonil presencia, había enviudado hacia quince, y desde entonces no había vuelto a casarse, aunque compañía femenina no le había faltado. Tenía dos hijos adolescentes estudiando en Canadá y solían visitarlo solo en vacaciones; Max vivía alli con su madre, la señora Bernadette Svenson y los empleados de la casa. De pronto algo llamo poderosamente su atención, la fotografía de una hermosa chica junto a un singular anuncio que decía:  “ madre soltera busca marido”.
    Esa noche Sandy sonreía pensando en la atrevida idea de su amiga, se imaginaba a un hombre que fuese capaz de amarla sin deseos egoístas de juventud,  ya no iba a entregarse a noviecitos de papel, buscaba el amor sereno, de un hombre fiel y comprometido consigo mismo para amar…pero eso lo había soñado tantas veces, la realidad era otra, ella era muy joven, su cuerpo reclamaba ya las caricias dormidas,  ¿pero quién despertaría esas caricias?, el tiempo lo diría…
   En la residencia Svenson, llamaron a la puerta del despacho, -señor Máximo-, era John el mayordomo, le buscan del bufete,- Max se incorporó abruptamente de la silla, se había quedado viendo la fotografía de Sandy, que aparecía de cuerpo completo enfundada en unos jeans , que se pegaban maravillosamente a su cuerpo, guardo el diario en el cajón de su escritorio y salió. - gracias John- tengo una cita con un nuevo abogado, no lo recordaba, dijo poniéndose la gabardina. Salió rumbo a las oficinas y no regreso hasta después de las seis, estaba cansado, se dio un baño y le pidió un té a Nina, la cocinera.  Bernadette, que escuchaba desde la sala dijo, yo le hare él te a mi hijo, ya has terminado tus quehaceres, te puedes ir a descansar.
    Él  te se iba a tomar en la sala donde lo esperaban sus hermanas Samanta y Regina . A veces llegaban  a visitar a su madre y a su hermano. Samanta tenía un pequeño bebe  de hermosos ojos azules, quien empezó a sonreírle a Max, desde que lo vio, y es que Max era niñero a mas no poder, no podía resistirse a ese encanto fresco y sincero que dan los niños…recordaba quizá a sus  hijos  Máximo y Gerard ,hacía mucho que habían dejado de serlo, ahora eran unos jóvenes de 17 y 19 años. –¿porque no te casas hermanito?, dijo Regina- estas aun joven, necesitas a  una mujer a tu lado, …y sí que las tenía a montón, pero eran superficiales y vanidosas, solo buscaban placer y dinero. –un día de estos les doy una sorpresa de que me caso!- Bromeo- Entre charlas tomaron él te acompañándolo de galletitas de crema hechas por Bernadette. Están deliciosas mami, dijo Samanta! Me llevare algunas. –deberías aprender a hacerlas sugirió Max- ..no, no, la cocina no se me da hermanito! Y tu deberías casarte, gruñón! esas amiguitas tuyas no te han quitado la soledad!.
 Y Max lo sabía, ellas no iban a quitarle esa soledad…la del alma ,esa noche Max volvió a su despacho, se fumó un cigarro…dos y se imaginó a la chica joven del anuncio, con manos suaves y alma pura, se imaginó que existía…  saco el periódico del cajón donde lo había guardado esa mañana. Recorrió con la mirada las suaves líneas de su rostro, y aquella mirada…capaz de guardar el infinito en ella! Leyó las peticiones que la audaz amiga de Sandy habría puesto. –Caray! –pensó Max, esa chica es muy exigente, pero creo que yo…reúno estos requisitos; siguió leyendo y se maravilló cuando vio lo que ella ofrecía , amistad, sinceridad, paz! Y una posible relación de amor.
Una chica joven y hermosa…que no ofrece diversiones placenteras a un hombre, si no que ofrece paz!... esa paz tanto tiempo anhelada! -Se dijo a sí mismo- si ella existe! tengo que conocerla!, sin pensarlo dos veces tomo el teléfono y comenzó a marcar el numero celular, una vez…dos…tres, no contestaron, grabo el número y se dispuso a descansar, pero no pudo, esa noche una suave brisa entro por la ventana acariciando su rostro, le pareció que hacerse nuevas ilusiones pintaban esa de noche de colores…y soñó, soñó que la conocía y que era así como se describía en el anuncio…una chica sencilla y natural, de suave y dulce carácter, capaz de amar para toda la vida!
...en los suburbios de Nueva York, Sandy discutía con su amiga Layla en su departamento, estoy asustada Layla!, el teléfono no ha dejado de sonar! Y ¿porque pusiste esa foto en el diario sin mi permiso? Layla se reía a carcajadas, estaba divertidísima, con la cara de Sandy!.
 -No te preocupes amiga, si no quieres contestar las llamadas no lo hagas, ya se cansaran de llamar…pasaron dos semanas sin que Sandy tocara ese celular…su amiga Layla le había regalado otro, con la intención de que la perdonara, -lo hice porque  te quiero amiga!- …tu sabes que yo también, siempre hemos sido muy unidas, no voy a alejarme de ti por una tontería, salieron de compras  por la tarde, mientras Layla le preguntaba ¿no tienes curiosidad por saber quién te llama?...
Claro que sentía curiosidad, antes de llevar a Jack a dormir, le ponía su pijama, le contaba un cuento y se iba a su recamara. Alli, tomaba el viejo celular y revisaba las llamadas, abrió sus mensajes y encontró varios entre los cuales se hallaban unos que  llamaron su atención!
Yo puedo ser tu marido,  Sueño con poder conocerte
Se tan amable de comunicarte conmigo.  los mismos mensajes se repetían en varias ocasiones, y todos provenían de un solo número, el número del celular de Max Svenson.  Sandy pensó que por lo menos debía ser amable con esa persona, y devolverle la llamada para darle una explicación , le diría que había sido un error, una broma que su amiga le había hecho, que a ella no le interesaba conocer a un hombre atraves del diario, pero…algo en su corazón hizo que se detuviera, de pronto pensó en ese hombre quizá se habría hecho ilusiones con ella, hay tanta soledad en el mundo pensó!...como la mía. Tomo firmemente el celular y marco un número, no tuvo que esperar mucho tiempo… del otro lado una voz varonil, se escuchó –sí, diga?- disculpe, tengo varios mensajes suyos en mi celular dijo Sandy-  , …te llamas Sandy?, que bello nombre! igual que tú!- Agrego el-, me gustaría conocerte en persona…te parece bien esta tarde?, tu dime donde,! –no! No, señor…-Max Svenson, puedes llamarme Max, y puedes tutearme, si lo prefieres, -veras…Max,- ella  le iba a decir que todo era un malentendido pero su tono serio y amable, le dio a ella la confianza para intentar conocerlo, -¿le parece bien  a las cinco afuera de Hyland’s el centro comercial?...iré acompañada de una amiga ella llevara un globo amarillo, y usted...yo también llevare un globo amarillo, de acuerdo Sandy?, está bien. dijo ella tímidamente.
   Afuera del centro comercial Sandy y su amiga Layla quien no podía creer que estuviera haciendo el ridículo con un gran globo amarillo en la mano, Sandy estaba muy  nerviosa, pronto iba a conversar con un perfecto desconocido, se lo imaginaba pasado de peso y con aliento alcohólico…  la gente iba y venía indiferente, las calles lucían húmedas por la lluvia fina que comenzaba a caer…en ese momento escucharon  un claxon, y de un elegante auto se bajó un hombre  de uno ochenta y cinco de estatura, sumamente atractivo, con un globo amarillo en las manos. Se acercó a ellas con ese andar tan varonil, enfundado en una gabardina gris, su pregunta fue directa ¿Quién de ustedes es la mama soltera que busca un marido?-agrego sonriendo- tenía una picara y seductora sonrisa…sus canas apenas visibles lo hacían verse más irresistible, sus dientes blanquísimos contrastaban con su piel morena. –Sandy, se ruborizo- …es ella dijo Layla apuntando con el índice a su amiga…que no podía creer que fuese un hombre tan elegante, el tomo la mano de Sandy y le dio un beso, eres bellísima le dijo, aún más que en la foto… saludo también a su amiga Layla, quien en ese momento se despidió de su amiga, Cuídate, te llamo luego!, Max abrió la portezuela del auto, mientras comenzaba a llover más fuerte, ella subió un poco temerosa, pensaba - ¿A dónde iremos,? ¿y si solo quiere aprovecharse de mí?, se calmó cuando el –puso una suave música- es Tchaikovski, le dijo- no lo has escuchado?, -no! contesto Sandy, que todavía estaba ruborizada, estaba en una limousine tan elegante con el hombre más atractivo que había visto y no podía creerlo! Ella comenzó a hacerle preguntas, para apaciguar sus nervios, preguntas que él le contesto a detalle, y el a su vez también se interesó en ella,  su hijo, que hacía, en que trabajaba, su familia, sus amigos. A Sandy le agradó mucho que se interesara en Jack, él le había hablado de sus hijos y ella lo intuía como un buen padre,
   El estaciono el auto cerca de central park, ¿te gusta la  naturaleza?- claro que sí, me encanta, si pudiera vivir en el bosque lo haría dijo ella, más relajada. Entraron a un lindo restaurante, pidieron una cena ligera y escogieron una mesa con sombrilla, justo en el corredor, mientras veían a la gente caminar en distintas direcciones…Max, termino su cena antes que ella, comes como un pajarillo, le dijo- ella sonrió mostrando la sonrisa más bella que él había visto en su vida…Max la miraba, la observaba como a una cosa curiosa que da ternura, y ella de vez en cuando, alzaba la vista para fundirse en aquellos ojazos  negros…cuando él la llevo a su casa, y la vio de espaldas, caminando el detrás de ella, aspiro el suave perfume que dejaba su cabello meciéndose en la brisa.
Le gustaba, le gustaba en serio, le pidió verla una vez más, si así ella lo deseaba… -¿Qué te parezco? Crees que podemos seguirnos conociendo, ella sonrió –claro que si- y me pareces un hombre muy amable…-¿solo amable?- pregunto el …-¿Qué esperaba, que le dijera que le gustaba increíblemente, que se perdía en sus ojos, que la arrullaba su voz,? –pensó ella-. Bueno! - se ruborizo de nuevo-,… sí, me caes bien, te ves bien!-  Él se acercó despacio y quiso besarla pero ella bajo el rostro y el deposito su beso en la frente, así se despidieron para volver a verse al día siguiente...a Max le sonaban campanas por dentro, cuando regreso a su casa se sintió renovado, una nueva ilusión le esperaba, el amor que tanto había anhelado.
   Pero era un hombre muy ocupado también, y no iba a descuidar sus asuntos por una ilusión, porque le parecía que ella era demasiado perfecta para ser verdad…siendo una chica muy joven y bella, como no iba a tener otros amores por ahí? Todas las que él conocía hacían lo mismo…
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Mientras Sandy esperaba el tranvía una voz conocida la sorprendió, ¿Por qué esperar si yo puedo llevarte?, era Max, que lucía regio con aquel traje de oficina, poseía una gallarda figura y una soltura natural en ese atuendo elegante, ella tomo aire, tenía que aceptar que Max la ponía muy nerviosa, tener frente a ella a una presencia tan atrayente no era muy común. No gracias,  -no pudo decir más- ya Max la había tomado de la mano y la llevaba hacia el auto. Tendrías tiempo Sandy? Me gustaría llevarte a conocer village Spring Golden, tendremos que atravesar la ciudad y salir de ella, - aceptaría, si no fuera porque tengo que llevar a mi hijo Jack a un campamento, han comenzado sus vacaciones y lo inscribí en uno, se quedara allá toda la semana. –¡será un gran explorador cuando crezca!- comento Max,- cuídalo…cuídate, te veré mañana, dijo el, besándola muy suavemente en la mejilla, ella no se movió, había esperado ahora el beso en sus labios. Ella disfruto del cálido contacto y de su perfume maderoso y elegante, cuando él se retiraba de su cara ella se quedó embebida mirando su boca, con los ojos entrecerrados, y Max, se pasó la punta de la lengua por los labios, reprimiendo el deseo de besarla, pero había recordado el día anterior, no quería asustarla o parecerle un grosero, debía respetar su forma de ser. Adiós!- Dijo Sandy,- cuando vio que el auto se alejaba.
Jack apúrate, vamos a llegar tarde, el camión llegara por los niños en media hora, -ya mama! Dijo Jack- solo tomo mi gorra y nos vamos. En minutos, Sandy despedía a su hijo en el camión que lo llevaría de campamento, Srita Smith se lo encargo mucho! –no se preocupe usted- estará bien.
Ella se quedó sola en su departamento y aprovecho para poner en orden la habitación de Jack, se dio cuenta que la alfombra estaba rota y manchada, la lamparita del buro ya no le servía, tiro a la basura algunos juguetes con los que Jack no jugaba, vio las paredes con la misma pintura de hacía años, y además estaba agrietada, se sentó en la camita y se hundió penosamente, comprendió porque el niño prefería dormir en un sleepingbag sobre la alfombra, fue al armario y saco la ropita que ya no le quedaba y los zapatos,  el armario casi quedo vacío. De pronto se desesperó ella hacia todo lo que podía por Jack, pero sentía que no era suficiente, aunque Jack nunca le había reprochado nada, es un niño maravilloso, -pensó-. Daban las ocho y ella ya había ordenado y aspirado la habitación, en ese momento sonó el timbre…-¿Quién será? Se asomó por el visor de la puerta y no podía creer lo que veía… era Alonso Miller, nada menos que el padre de Jack, no le abriré pensó, ..ya la había molestado otras veces,  el andaba en malos pasos, se decía que vendía droga en los suburbios, ella le tenía miedo, aunque a pesar de su aspecto casual, se veía muy bien con el pelo largo y esos ojos azules que aun la miraban con deseo. Dejo que el timbre sonara varias veces, ella no abrió. Después cuando ella bajo a depositar la basura en el contenedor, sintió que la miraban y de la oscuridad salió el, Alonso Miller, sabía que ella estaba alli, y no quiso abrirle. ¿Dónde está mi hijo?- pregunto el - ¿no crees que es muy tarde para hacer esa pregunta? Quiero verlo, ahora tengo dinero, ven conmigo Sandy, no seas orgullosa, aun me quieres, lo se…-¿lo sabes? ¿Qué sabes tú? No sabes nada,! grito Sandy, no sabes como la hemos pasado mi hijo y yo, cuando el enfermaba y tenía que dejarlo para irme a trabajar, o en navidad cuando quería un juguete que yo no podía pagar, ahora mismo, me quede sin dinero para pagarle un campamento que era su sueño. Y tu vienes muy apropiadamente a decirme que aun te quiero! Por favor, lárgate de mí vista, lárgate!, en la tomo por la cintura y la beso a la fuerza, ella quería empujarlo pero no podía, estaba atrapada en esos brazos que parecían tenazas, me lastimas, suéltame! …eres mía, entiendes? Y lo seguirás siendo hasta que yo quiera! La cargo y la llevo por la escalera hasta la puerta de su departamento, la aventó en el viejo sofá y cerro por dentro…ella corrió a la pequeña cocina y tomo un cuchillo, no te me acerques,- le grito!- ya, ya , shhh cálmate- le dijo el,- solo quiero ver como vives, quiero ayudarte, mira esas paredes! dijo entrando a la habitación de Jack, y esa alfombra, mi hijo no pude dormir así, voy a comprarle algunas cosas, no lo hagas! -grito ella-, las tirare a la basura, todo lo que venga de ti no nos interesa! …a Alonso le excitaba verla tan despeinada, tan furiosa, le gustaba ahora más que antes…pero él sabía que juego debía de jugar, sabía que ninguna mujer se resiste al buen trato y eso era lo que iba a hacer, a tratarla suavemente… al menos en apariencia… se le acerco despacio, mi amor, le dijo con la mejor voz que pudo poner, nena! No te pongas así, vamos a hablar, si? Solo quiero platicar de ti, de mi hijo, aun te quiero,! Por supuesto que ella no creía en sus palabras, siempre había sido un mentiroso, vete de aquí! Se acercó a la puerta y la abrió, fuera de aquí, fuera! …el visiblemente afectado bajo los ojos y mirándola le dijo mi amor! Perdóname! Cuando el salió ella cerró la puerta con llave. Fue a la cocina y bebió mucha agua, estaba asustada, que iba a pasar con Max si un día la visitaba en el departamento y miraba a Alonso. No no ¡ eso no sucederá, Max no vendrá más a mi departamento, me negare a que me traiga a casa. Había pensado en cambiarse, pero no era tan fácil, debía un mes  de renta, y pagar la mudanza y el alquiler de otro departamento era casi imposible.
Sonó su celular, era Max, Que tal preciosa, como estas? …bien añadió ella, gracias, ya a punto de irme a dormir,- bien, entonces que descanses, solo te hable porque quería escuchar tu voz!, ella sonrió, también me hace bien escucharte, Max! Buenas noches!.
   Max había notado un dejo de tristeza en la voz de Sandy, estuvo pensando en ella toda la noche. Al día siguiente Max debía ir a Canadá, regularmente iba a visitar a sus hijos, y pasar tiempo con ellos, le dejo un mensaje a Sandy en el celular, mi futura esposa, no estaré en tres días, te quiero!...ella sonrió entristecida, Max era todo un caballero, se sentía muy bien a su lado, pero sabía que Max viajaba mucho a veces, te voy a extrañar –pensó-.
Esa tarde salió al centro comercial por víveres y al regresar, se encontró con la señora Katherine, la administradora de los departamentos, que tal Sandy?, como van esas finanzas? el fin de semana se cumplen dos meses de renta sabias?, ya no puedo esperarte más,- por favor Katherine, la próxima semana te pagare, de verdad!,- Ay Sandy!, deberías hacerle caso a tu ex, él tiene dinero ahora, porque no te dejas ayudar mujer? Y además esta bellísimo ese hombre, que bárbara, que envidia me das! Te esperare una semana más. Ella le agradeció el gesto y subió como un rayo a su departamento había visto el carro de Alonso estacionado cerca, ella entro y cerró la puerta con llave, cuando sintió que la abrazaban, era Alonso…hola mi amor! Suéltame, que haces aquí? No seas majadero Alonso, vete por favor!.- No y no me iré,! ¿quieres que le diga a un juez que dejas a un niño de siete años completamente solo en esta pocilga?, no! Por favor no! Le rogo ella- tenía miedo de que pudieran quitarle a su hijo - así me gusta verte, Sandy! ¿Te ves preciosa sabias?, -lo dijo acercándosele peligrosamente, la recorría con esos ojos azules conocedores de su belleza.- ¿Dónde está mi hijo? …Se fue a casa de un amiguito y no te diré donde!, por favor Alonso, que quieres? Ni mi hijo ni yo te importamos, por dios vete! Afuera hay muchas chicas con quien puedas divertirte!- el caminaba hacia ella acorralándola… -Sandy  retrocediendo pego su espalda a la pared, alli la rodeo el con sus musculosos brazos, y acomodo una pierna entre las de Sandy, ella bajo la mirada girando la cabeza, y con el corazón latiéndole a mil por segundo tenía su cara encima de la suya y  sus ojos mirándola apasionadamente, la mano derecha de el acaricio su pierna levantando la falda, mientras la otra mano apoyada firmemente en la pared la cercaba. Sin dejar de mirarla le acaricio un seno por debajo de la blusa…ella pudo haber huido pero ni siquiera lo intento, la voz de Alonso se tornó ronca y le hablaba despacio, mi amor, mi dulce amor… estas hermosa! Te deseo como la primera vez, ella lo escuchaba invadida de excitación  por el fuego que contenían aquellas caricias, ella se arqueo y echo la cabeza hacia atrás, el comenzó a besarla fogosamente en el cuello, luego bajo hasta la curva de sus senos, y comenzó a acariciarlos con su lengua, el escucho los gemidos de Sandy, no, por favor, ya Alonso, ya!  Ignorándola, el aprisiono su boca una vez más, dejándola casi sin respiración, cuando Sandy ya se había abandonado a sus caricias y le paso los brazos por el cuello, él se apartó súbitamente, dejándola alli,  temblando ridículamente…tan necesitada de más…de que apagara el incendio que había provocado en su cuerpo…el disfruto mirándola, tomo un cigarrillo y mientras fumaba le dijo, ¿harás lo que yo te pida, verdad Sandy? Ella no podía abrir los ojos, la nebulosa bruma de ardientes sensaciones aun le hormigueaba en el cuerpo…si dijo ella, entre suspiros, lo hare! Alonso, la cargo, la llevo a la cama y la desnudo, y ella supo que no había olvidado del todo a Alonso Miller. Él se levantó despacio para no despertarla, la cobijo, apago la luz y salió. Eran las 7;30 del día siguiente, sonó el despertador y Sandy se desperezo estirándose, de pronto escucho un ruido en la entrada, recordó a Alonso, durmió aquí? –pensó- Alonso! Estas ahí? …si mi amor, estoy llegando, -había llevado a un pintor y además había comprado la alfombra y la lámpara para la habitación de Jack!, puedes empezar por la sala, dijo Alonso al pintor, ella salió de la recamara furiosa!- Alonso no sé porque estás haciendo todo esto, pero lo nuestro termino hace mucho, no tengo intenciones de volver contigo, lo de anoche fue un error, y a propósito ¿cómo entraste, quien te dio la llave? La Señorita Katherine, por cierto mi amor! Ya no tienes que preocuparte por la renta ya pague lo que debías y dos meses adelantados, de ahora en adelante ni siquiera te debes preocupar por trabajar, yo les daré todo lo que necesitan a ti y a mi hijo. Ella tomo una tostada y le puso mermelada, miro las paredes que el pintor estaba cambiando aun bonito color azul turquesa, mientras preparaba  huevo con tocino. Del otro lado de la mesita Alonso la recorría  con los ojos y ella tuvo que apartar la vista para no verlo…ella también lo deseaba, sobre todo después de cómo la había amado la noche anterior, como ha cambiado Alonso-pensó- antes era un jovencillo sin experiencia, pero ahora hecho un hombre, seguro que había estado con varias chicas en estos siete años pensó. A su vez también Alonso, la escudriñaba interiormente, siempre le había gustado aquella chica en la preparatoria, con su inocencia y su sonrisa aun aniñada, cuando se sonrojaba por una atrevida caricia, ahora estaba hecha una mujer, una mujer de verdad, una mujer que expresaba todo lo que sentía  y además se entregaba por completo.  Me gustas Sandy, te hare mía cuantas veces yo lo quiera,-pensó el- pero Alonso no estaba dispuesto a dejar su libertad, tenía varias chicas a sus pies, se la pasaba en los bares y en las casas de juego, aparte de mantener el expendio de droga, estaba claro! A Sandy no iba a pintarle bien el futuro si se dejaba reconquistar por este ‘nuevo Alonso’. Y ella lo sabía, pero tenía que fingir, que todo iba bien, al menos por el momento, hasta que encontrara un nuevo departamento, -pensó-.
Después del desayuno ella recogió los platos y los amontono en el fregadero, mientras Alonso se metía al baño, ella limpio la cocina, puso a lavar la ropa sucia y quito unos cuadros de la pared que al pintor le estorbarían. Cuando Alonso salía del baño ella ya vestida y arreglada para salir, tomo una pequeña maleta y le pidió a Alonso que no la esperara, visitare  la casa de mis padres,  hace mucho que no voy, me quedare todo el fin de semana, Jack estará conmigo. Alonso no le creyó, la siguió hasta la estación del bus, pensando que tenía un amante.

Sandy no iba a casa de sus padres, se fue directo con su amiga Layla, me puedo quedar unos días? Claro amiga! Que paso? Y Jack?, está en un campamento, Sandy le conto a su amiga como había llegado Alonso a su casa y lo que había pasado entre ellos, …así que hicieron el amor? –pregunto Layla- bueno…si, nadamas! Pero ya no quiero volver a verlo! Aunque, te confieso que está muy cambiado, llego con un pintor para arreglar un poco el departamento y le compro a la habitación de Jack todo lo que necesitaba, y bueno…no quiero estar alli, con él a solas…tu entiendes, -si claro amiga! yo te entiendo! Te puedes quedar todo el tiempo que quieras, ven, le voy a avisar a mis papas, dijo Layla-.
   Se sentía un poco triste, tal vez, ya no vería mas a Max Svenson, el hombre que la había hecho soñar las últimas dos semanas, debía tomar pronto una decisión, si quería seguir adelante con Max, debía contarle lo que había pasado entre ella y su ex,  pero temía lo peor, que Max no la comprendiera y se alejase de ella para siempre…-¿para siempre? Esa era una frase muy fuerte, no estaba dispuesta a perder a Max, por no ser honesta con él, tomo el celular y le llamo. Quedaron de verse afuera del departamento de su amiga Layla, cuando el flamante auto llego, ya Sandy lo esperaba afuera. Él le dio un beso en la mejilla, le abrió la puerta y ella subió al auto. La tarde se prestaba para acompañar su tristeza… el cielo nublado y una leve llovizna presagiaban lo que vendría después, detuvo el auto cerca del lago Manhattan, y después se perdieron caminando entre las calles neoyorkinas, el comento  algo sobre la nueva película de un famoso actor y ella acepto ir a verla, la sala del cine estaba casi vacía, se sentaron en la última fila mientras la película comenzaba, ella tomo un sorbo a su soda, estaba pensando, con que palabras le iba a decir que se había acostado con su ex. Él le paso el brazo por el hombro mientras acariciaba su castaña cabellera, la sentía distante, tensa y preocupada, te sientes bien? –le pregunto- …si, añadió ella, tengo un poco de frio nadamas, se le había olvidado el intenso frio que hacía en las salas de cine y solo llevaba una blusita de algodón que dejaba al descubierto la parte superior de su pecho, razón de más para que se preocupara, Max ya no se concentraba en la película, y es que tenía esa vista maravillosa que subía y bajaba con cada respiración de su pecho a su alcance, ella se había pegado a su cuerpo aún más, sentía mucho frio, de pronto lo abrazo y el comenzó a acariciarle el cuello con el pulgar, las sensaciones dormidas en su cuerpo comenzaban a despertar, el solo contacto de su piel con la de ella hacia explosión, estaba disfrutando su cercanía, su calidez y ese perfume capaz de remontarla por un bosque de coníferas…y ella ¿iba a arriesgarlo todo por ‘ser honesta? No! –pensó, no le diré nada!, Alonso no significa nada para mí, lo de anoche fue solo sexo, y no volverá a suceder!, no voy a lastimar a quien ya quiero, por una tontería. Ella recostó la cabeza sobre el hombro de él y puso la mano sobre su pierna y comenzó a mover los dedos como quien toca el piano, Max, quien ya comenzaba a sentir la consecuencia de la sensual caricia, acerco su cara y la empezó a besar en el cuello, ella echo la cabeza hacia atrás, y él tuvo el resto de la película para besar el valle de sus senos a su antojo, subió a su boca y la beso apasionadamente prolongando el beso con profundas caricias. Su lengua era una llama encendida que calcinaba cada centímetro de piel que recorría, de ella escapo un leve gemido, y el, recordando que estaban en un lugar público, volvió a su anterior postura, tomo un poco de soda y se acomodó la corbata, mientras ella se acomodaba la blusa y se peinaba con los dedos intentando no causar demasiada atención, se disculpó para ir al baño,  cuando ella salía él estaba junto a la puerta del inodoro esperándola…ella lo miro con los ojos llenos de sorpresa, el carraspeo, y la llevo de la mano hacia el auto abriendo la puerta, Sandy, quisiera preguntarte algo, si? Dime, no sé si sea correcto, ni si es muy apresurado, pero…ya  no puedo más!, la abrazo y la beso larga y sensualmente, te amo Sandy! Y ella comprendió a que se refería y se dejó querer…el tomo el volante y enfilo hasta un departamento de lujo que tenía al sur de la ciudad. El trayecto le pareció una eternidad, él le hablaba de lo preciosa que se miraba esa noche, y de lo sensacional que le brillaban los ojos cuando los veía, el manejaba con una mano y con la otra le acariciaba una pierna, ella iba recostada en su hombro disfrutando de su contacto, de su perfume.
  Por fin llegaron al pent house de Max,  con una superficie de trecientos metros cuadrados, en el último  piso de un lujoso edificio, ella percibió el confort enseguida, mientras el encendía la luz, ella admiro la amplia y moderna sala a juego con una suave alfombra, el cuidadoso decorado del cual sobresalían la madera de caoba negra, que le daba un aire de distinción al ambiente, las paredes pintadas de un ivory iban muy bien con aquel rincón donde estaba la chimenea que Max comenzaba a encender, ven…la tomo por los hombros y la atrajo suavemente hacia el suelo sobre un tapete de pelo de oso que había alli, espera…le dijo, sonriéndole con esa sonrisita sexy y a ella comenzó a palpitarle el corazón a toda prisa, él fue al pequeño bar que estaba frente a la sala y sirvió dos copas de champagne, se acercó mirándola con los ojos más cautivadores que hubiera visto jamás!  Apago las luces dejando el área de la chimenea iluminada apenas por el fuego, tomo un sorbo a su copa diciendo salud!  Sandy tomo de su copa y noto en el fondo algo que brillaba, curiosa metió los dedos en la copa y saco un precioso anillo de diamantes que Max, había comprado especialmente para ella, el tomo el anillo y se lo puso pidiéndole que aceptara casarse con él, ella tomo de su copa lentamente y  sin dejar de mirarlo, le dijo ¡ sí! Con una sonrisa., Él le quito la copa de sus manos y puso las dos sobre un mueble aun lado de la chimenea, y comenzó a besarla suave… lentamente, como si tuvieran todo el tiempo del mundo,  la desnudo sin prisas, esforzándose, porque el deseo se le salía por los ojos cuando le quito la última prenda, sin dejar de besarla él se quitó la ropa y beso cada parte de su cuerpo hasta que Sandy le pidió más, y el la hizo suya dulcemente. 
  A día siguiente, se despertó con el aroma del café que Max había  hecho, ella se incorporó -… no te levantes mi amor,! te llevare a la cama el desayuno,- exclamo el - Sandy le parecía muy hermosa a Max, aun recién despertándose, con los ojos somnolientos y el cabello enmarañado, en otras circunstancias tal vez la habría pasado por alto, pero ahora simplemente le parecía irresistible! después del desayuno ella se dio un baño, se vistió y se maquillo un poco, Max, dijo ella, debo irme, -con un dejo de tristeza- por un lado se sentía tan contenta de todo lo que estaba ocurriéndole, y por el otro tenía que enfrentar la verdad, y decirle a Max que había vuelto su ex y había estado con él  la noche anterior. Genial! Menudo conflicto tenía enfrente, por otro lado Alonso la chantajeaba con lo del juez. Max la dejo en la puerta de la casa de Layla, y se despidieron con un beso.
Cuando Sandy le comento a su amiga que no había podido soltarle la verdad a Max,  Layla la miro con expectación, ay Sandy! No quisiera estar en tus zapatos…-¿sabes que Alonso te ha seguido? Vino a mi casa esta tarde mientras tú y Max estaban juntos!
¿Qué?! –exclamo Sandy, completamente alarmada- ¿Qué te ha dicho ? , me dijo que tú y tu amante se iban a arrepentir, por favor amiga, ten cuidado! no es última noticia que Alonso anda en malos pasos! Cuéntale la verdad a Max, él ya te quiere amiga, si has decidido seguir con él, tienes que ser valiente y sobre todo honesta…Sandy se tumbó en un sillón, acurrucándose como niña regañada! Y es que su amiga Laya, tenía un fuerte carácter, sabía que tenía que decirle la verdad aunque le doliera, -se lo diré mañana sin ninguna excusa, musito Sandy-, se dispuso a dormir, se sentía muy cansada y al día siguiente debía recoger a Jack a su regreso del campamento, aunque no pudo ni cerrar los ojos, la sola idea de que Max supiera lo de Alonso, la entristecía, si algo le había dejado claro Max, era que no soportaba la infidelidad.
Al día siguiente, se dio una ducha, desayuno y se despidió de su amiga Layla, que aun dormía, adiós amiga! me despides de tus papis, -no te olvides de hablar con Max- le dijo Layla, desperezándose- muchas gracias por todo! y salió de puntillas para no hacer ruido. Después de recoger a Jack, se dirigió a su modesto departamento, donde Jack se maravilló por las cosas nuevas que había en su cuarto, olía a pintura aun, además de la alfombra, Alonso le había comprado a la habitación un edredón y cortinas a juego de su héroe favorito, había arreglado el lavabo del baño, y puesto unas baldosas que faltaban en el piso de la cocina. Puso nuevas lámparas en los pasillos y en la sala, cambio los cuadros por otros más sencillos y modernos, puso un sistema theather en la sala y le compro a Jack un video juego. Sandy se alarmo, ahora si esto iba en serio, ¿Quién se creía el que era , y con qué derecho había gastado todo aquello?...lo conocía muy bien, y sabía que Alonso no daba nada a cambio así nadamas.
Sabía muy bien dónde encontrar a Alonso Miller, se dirigió al barecito que el solía frecuentar, y si, alli estaba, tan desenfadado con sus ojos azules que la ponían tan nerviosa!  El la vio venir desde la barra, y salió a su encuentro, ¿qué haces aquí? –pregunto el- este no es lugar para una chica como tú, ella estaba furiosa! Óyeme muy bien Alonso Miller, ni mi hijo ni yo tenemos precio, entendiste?, y no quiero que me sigas, estoy saliendo con otra persona, y quiero que respetes eso! El la recorrió con la mirada de arriba abajo y de regreso…con una leve sonrisita de lado y su barba de sombra,  se cruzó de brazos mientras se recostaba en la pared y hacia como que la escuchaba atentamente, ¡por dios! –pensó ella- en cualquier postura se ve irresistible!... Mientras ella seguía hablando, él ni siquiera la toco, ella vio de pronto que el tono de sus ojos cambiaba a un azul muy oscuro, ahora la miraba a la cara y seguía todos sus movimientos como hipnotizado, parecía un mar en calma, una imponente montaña, y ella se sintió ridícula, como una hormiguita tratando de hacerle daño a un elefante…y de pronto, silencio… ella se quedó callada ante aquel hombre que no respondía, sus ojos se encontraron y ella no pudo soportar su mirada; bajo rápidamente la vista… por fin, hablo Alonso, con toda la tranquilidad del mundo, ¿a qué has venido Sandy?, tienes mi numero celular, porque no me marcaste?, - porque …quería decírtelo en tu cara…!-en otras palabras Sandy, querías verme!  mientras la mano de Sandy viajaba en el aire para abofetearlo, Alonso la intercepto tomándola por la muñeca, me haces daño –se quejó ella- no más del que te haces a ti misma, mintiéndote! Aun me amas, Sandy, lo sé cuándo te veo! . perdóname, si en el pasado no te supe comprender pero yo creía que Jack no era mío, mis padres me enviaron a estudiar a otra universidad, y tú sabes que mi madre nunca acepto lo nuestro, ella me decía que ese hijo que tu esperabas no era mío,  dame otra oportunidad, por favor!
 Sandy estaba desencajada, los rumores que corrían eran ciertos y Alonso se había alejado de ella por culpa de su madre, pero ahora…estaban juntos de nuevo, el destino así lo quería, que le faltaba a Sandy para sellar ese destino?...de pronto sintió deseos de abrazarlo y fundirse en su pecho, lo había necesitado tanto, y tantas veces lo había soñado,  pero era tarde, no podía hacerle eso a un hombre que la había tratado con dulzura,  que había confiado  y que depositaba en ella la ilusión de amar de nuevo…debía definir qué era lo que sentía por el uno y el otro,..  Alonso, si entiendo lo que me estás diciendo, pero ya es muy tarde, sabes?, yo estoy con otra persona ahora, él se hecho ilusiones conmigo y me ha pedido que nos casemos y yo le he dicho que si …Alonso por fin perdió la calma, - ¡ que no me  importa la otra persona!! -Grito- ¿Qué no lo entiendes?, me importas tú, lo que sientes tu y yo!...Sandy no dijo más, solo dio media vuelta y camino vereda abajo rumbo al departamento, mientras Alonso la seguía con la mirada. Ella se detuvo un momento en el ascensor, debía borrar sus lágrimas, no quería que Jack la viera así, cuando hubo entrado su hijo estaba muy entretenido con el videojuego, mami dijo Jack, quiero que te cases con ese señor, con el que platicabas afuera, me cae muy bien –dijo Jack- ¿te cae bien? ¿has hablado con él? bueno, prometí no decírtelo, pero me compra juguetes o me da dinero para gastarlo en la escuela,  ¿y que te platica? Pues, solo que te conoce de hace mucho y que nos quiere mucho, ¿de dónde lo conoces mami? ¿Por qué no me platicas quién es? A Sandy se le arrasaban los ojos de lágrimas y el corazón amenazaba por salírsele del pecho, Alonso Miller sí que había cambiado, y ella lo amaba con toda su alma… o al menos creía amarlo…hay una línea muy delgada entre el enamoramiento y el amor…se puso en cuclillas y tomo a Jack por los hombros, -hijo, te diré quien es ese señor, y después de platicarle toda la historia… Jack escucho lo que tanto había anhelado! Alonso Miller es tu papi, los ojos del niño se iluminaron como un sol y de pronto mostro una sonrisa de oreja a oreja! De veras mami,deveras? Jack comenzó a saltar en el sillón de la sala mientras tarareaba ya tengo papa…ya tengo papa!  sin borrar su sonrisa, y Sandy supo que nunca debió haberle ocultado al niño la verdad, mientras lo abrazaba. Esa noche recibió la visita de su amiga Layla, a quien le comento como iban las cosas, ¿Qué aberraciones estas diciendo? –le dijo Layla a su amiga cuando esta le platico que pensaba darle otra oportunidad a Alonso, y que viviría con ella ahí mismo en el departamento,  –no seas tonta Sandy, tu no lo amas, acaso te has olvidado de que vende droga? Eso no te conviene ni a ti ni a Jack! Puede ser peligroso amiga, no te dejes llevar por la pasión, él se está portando bien porque sabe que así le conviene, -no Layla, esta vez es diferente, lo de la droga son solo rumores, él tiene su negocio de herramientas, me lo dijo! agrego Sandy toda embobada! Si vieras como me mira, como me abraza y me besa! Layla no soporto más…y cambio de tema abruptamente.
Al día siguiente Sandy fue a trabajar y no contesto el celular, el cual tenía varias llamadas perdidas. A la salida, se encontró con Max que ya la esperaba desde hacía media hora, desde que la vio supo que algo andaba mal, ¿Qué sucede Sandy? Iba a preguntarle porque no le había respondido los mensajes, decirle que estaba preocupado por ella, que temía que le hubiese sucedido algo! Pero Sandy no lo dejo hablar, -siento muchísimo lo que voy a decirte Max!  Has sido un hombre maravilloso, y me has respetado muchísimo, pero yo estaba enamorada de otro desde antes de conocerte a ti, en mis intentos por olvidarlo le permití a Layla que pusiera el anuncio en el diario aquella mañana, me caes bien, no lo niego, pero no te amo, no voy a casarme contigo! Por favor perdóname si te lastimo, pero no encuentro las palabras precisas, y ante todo creo que debo ser honesta contigo, que te has portado increíble, perdóname si consideras el tiempo que me has brindado como un tiempo perdido, para mí no lo fue, conocí a un hombre maravillosamente sensible, romántico y estable, intente amarte, pero no se puede cuando el corazón aun está ocupado. Todo esto lo dijo Sandy con la mirada en el suelo, porque alli es donde estaba su corazón, no era capaz de ver correr las lágrimas de los ojos de Max, quien solo le pedía que le prometiera una cosa…-¿qué cosa? –pregunto Sandy-
Prométeme que serás feliz! Promételo Sandy! Casi le suplicaba…para que valgan la pena todas las lágrimas que derramare por ti! Pero Sandy no podía prometerlo, porque ella bien sabia en el fondo de su corazón que el deseo no era amor, que la palabra amor la cincelaba perfecto Max, porque con él había conocido valores como el respeto y la honestidad, cosa que el arbitrario de Alonso no tenía…pero ella ya había decidido,- no puedo prometer eso ahora Max,! -  se quitó el anillo de diamantes que Max le había regalado en el pent house, -te lo devuelvo con el compromiso que hice de casarnos- dijo Sandy  a  Max  quien solo asintió con la cabeza como el caballero que era, aceptando lo que Sandy decía! Ella se dio media vuelta, y le dijo adiós al verdadero amor, al que la había hecho soñar de verdad, a quien la había tratado como a una reina, adverso a pasiones de juventud, y deseos sin límites, a quien sabia trascender al dolor mostrando su hermosa sonrisa al mundo entero…ese era Max Svenson… ¿respondería el tiempo por  la promesa que nunca hizo Sandy?-¿se arrepentiría ella más adelante de tal decisión? …-¿quién puede saberlo?…pero es muy cierto que la misma oportunidad  no atraviesa dos veces  por el mismo umbral…salvo cuando hay amor de verdad.
Pasaron los días una noche, le pareció a Sandy la más triste, salió al balcón pensando que el viento de primavera se llevaría su extraña tristeza junto con el polen de las flores…pero no fue así… Alonso llego al departamento trayendo consigo cajas de juguetes y enseres domésticos, ella veía a Jack más feliz que nunca y tal vez eso le mitigaba un poco la punzada que sentía en el corazón! Alonso apenas  la abrazo, luego la soltó para abrir una de las cajas, mira Sandy! Compre esto para Jack,  el telescopio que tanto quería…! ella estaba llorando…-como pudo Alonso no ver mis lágrimas- pensó- ni siquiera había notado su tristeza, ella lo vio entusiasmado leyendo las instrucciones de un manual, vio por primera vez su cuerpo atlético, estudiándolo, sin emoción ni admiración, reconoció que Alonso le gustaba porque era joven y bello, era un seductor, sabia de mujeres, muchas, supo seducirla a ella, pero no amarla…y no la amaría jamás! de repente lo vio todo claro, como quien se eleva en un globo aerostático y ve el panorama desde arriba; Alonso solo quería recuperar el tiempo perdido con Jack,  no hacia más que hablar con él y preguntarle de sus cosas, se pasaba horas jugando videojuegos como un niño …ahora quería ser aquel padre que no fue…de pronto recordó a Max, y sintió que la herida en su corazón se hacía más honda, supo porque sus días estaban tan oscuros últimamente…se fue a la habitación y soltó el llanto mientras se repetía a si misma…que hice! que hice!...ahora sabía que nunca podría responder a Max por la promesa de ser feliz!...Max,! oh! Max! El dolor en la boca del estómago se hacía intenso…fue a la cocina por un té, de repente sonó su celular…era Layla, …hola…-sobraban las palabras para ella que sabía lo que su amiga estaba viviendo… Sandy sollozo al teléfono! Me siento muy mal amiga…se metió a la habitación y cerro por dentro, alli se sinceró con ella, estoy arrepentida, me equivoque al describir a Alonso, me equivoque! Quiero a Max, lo amo con todo mi ser! Lo necesito! Quiero verlo! –gritaba- en ese momento entro Alonso! Te has vuelto loca, porque estas gritando? …porque no te amo Alonso Miller, yo amo a otro, acepte estar contigo porque a Jack le hacía feliz! …Sandy se pasó la mitad de la noche hablando con Alonso, que quedo conforme cuando ella le dijo que podría ver a Jack cuando él quisiera, -siempre serás su padre! Nadie tomara ese lugar te lo aseguro…y Jack estaba feliz porque iría a pasar las vacaciones con su papa, e iría a visitarlo todos los días si así lo quería…
Sandy se arregló exactamente igual que el día en que Max la conoció, envió a Jack con Alonso que le había prometido llevarlo a ver el partido de beisbol de los yanquis, y ella se fue a casa de su amiga Layla, de alli marco el numero celular de Max, y Layla le dijo que su amiga Sandy estaba alli y quería verlo para decirle que lo amaba…Max no le creyó al principio, pero cuando aparco el auto, vio que Sandy venia corriendo con los brazos abiertos hacia él, sollozando, él se quedó atónito, maravillado, como la primera vez que la conoció, el brillo del sol en sus cabellos le daba una luz especial, ella se echó en sus brazos…perdóname Max! Perdóname! Te amo,! me di cuenta de que es a ti a quien amo, si me dices que sí, ya puedo prometerte que seré feliz,! Max la abrazaba muy fuerte, deseando que el tiempo se detuviera, le tomaba la cara y la miraba a los ojos muy dulcemente, le beso las lágrimas, la beso en la boca con vehemencia, y de nuevo la guardo en su pecho como a un tesoro que antes perdido, se ha vuelto a recuperar. Ella se sentía confortada y protegida, mecida en esos brazos como si estuviese bajo un roble. Te amo, mi amor! - le dijo Max- ella le sonrió mirándolo con sus ojos azules como el mar, eso es lo que quería escuchar, ahora sí puedo prometerte que seré inmensamente feliz! Y sellaron su promesa con un largo beso…!



                                                                                 Fin.




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